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De Civitate Mundi: cum Mundus
sit in Perverso Statu

 

Prof. Pere Villalba Varneda
Univ. Autònoma de Barcelona
pere.villalba@uab.es

 

Una serie de tópicos adjudicados sin la documentación suficiente ni pertinente al pensamiento de Ramon Llull se ha ido repitiendo a lo largo de la historia del lulismo: limitando este tema al último siglo, se ha concebido a un Ramon Llull como un autor creador de utopías y de realidades existentes sólo en su mente. [1] En estos casos, los estudiosos confunden la semántica de ‘utopía’ con la de ‘fantasía’, cuando la raíz griega de esta última palabra apunta  hacia “aquella imagen que se ofrece a la mente”, es decir “idea”, que así aparece ya en Platón: la ficción literaria puede ser alegórica, pero vehicula la idea, que es una entidad real, hacia el futuro. Es decir, Ramon Llull es un phantasticus, y mejor aún un phantasticissimus, porque se inventa “tener una ciencia elevadísima y profunda que nadie le ha transmitido”. [2] Naturalmente, los principios absolutos no se transmiten, se obtienen por un proceso de abstracción que alcanza a poner al descubierto la razón ontológica del ser.

Nada, pues, más lejos de la realidad. Ramon Llull argumenta, demuestra y fundamenta sólidamente su pensamiento, tanto teológico, como filosófico, social, político, ético, etc., sobre conceptos irrefutables (las “Ideas” de Platón, que él denomina “principios” o “razones”, etc.) a la búsqueda de lo particular en lo universal, con un estilo peculiar sustentado sobre la base de diversos géneros literarios. El tratado De ciuitate mundi puede hacer pensar, a primera vista, que se trata de un folleto de fantasías propias de un viejo: esta obra es la síntesis de un verdadero speculum urbis en el que se reflejan los principios de la conducta del hombre que vive en sociedad.

Prólogo

Una preocupación constante en Ramon Llull es la de dar, ante todo, una definición del concepto contenido en un término o en el ámbito temático que desea desarrollar. Así, pues, empieza el tratado De ciuitate mundi, objeto del presente estudio, definiendo el concepto de ciudad:

La ciudad es el lugar en que el intelecto humano adquiere el conocimiento de la ciencia liberal y de la ciencia mecánica, con las cuales puede conseguir las cosas que le son necesarias para vivir bien, a fin de alcanzar el objetivo por el cual ha sido creado. Y por eso decimos que este libro ha sido escrito sobre la ciudad del mundo, en tanto que los hombres, en este mundo, son los destructores de su propia ciudad. [3]

Ramon Llull se enfrenta mediante esta definición con una obra de título, en parte, antónimo, la De ciuitate Dei de Agustín de Tagaste: le hubiera sido, sin duda, mucho más fácil parafrasear el modelo, pero no era su proceder ni su estado mental. Efectivamente, la ciudad ha de servir para la educación intelectual, para la práctica de profesiones, oficios y manualidades, y para realizar la primera intención en el hombre, que no es otra que Dios. Sin embargo, la conclusión de la definición es rotunda, y no deja lugar a dudas: la ciudad luliana es una, no hay la ciudad del cielo y la ciudad de la tierra, en clara diferenciación con la obra agustiniana, sino que ya, en este mundo, es posible alcanzar una imagen de la ciudad divina. Ramon Llull, pues, admite esa posibilidad, hasta el punto de que su ciudad no está limitada a unas murallas como cualquier otra ciudad, sino que se extiende hasta los límites del mismo mundo, del cosmos entero: hay una concepción universal del status homo sobre el cual, en su totalidad, proyectará las ideas arquetipo que cohabitan con él para potenciar la viabilidad integral de su vida: de ahí podrá surgir una ciudad que, desde el punto de vista de la intención, logre prefigurar la ciudad escatológica.

Tres niveles, pues, de operabilidad en la ciudad: desarrollo intelectual, vida biológica e intención escatológica. A esta tercera unidad dedicará Ramon Llull el tratado: cómo hacer posible que el hombre alcance el fin por el que ha sido creado, es decir conocer, recordar y amar a Dios, los tres atributos de las tres potencias del alma.

Asentada esta definición de ciudad, Ramon Llull construye la arquitectura literaria para dar cabida a su idea:

Dado que el mundo se halla en un estado perverso [4] por culpa de los hombres pecadores, las dignidades divinas viven fuera de la ciudad del mundo, porque no quieren llevar una vida en común con los pecadores. Por eso, ellas se marcharon a un jardín muy bello, formado por muchos árboles, prados, decorado con fuentes: en tales árboles había muchas y bellas pequeñas aves que cantaban.

La estructura bella –locus amoenus-, que tanto aparece en las obras lulianas queda así ya compuesta, a la cual cabe añadir una aula magna, … de lapidibus pretiosis et de auro et argento como habitáculo -todo el drama subsiguiente se desarrollará en este ambiente- de las dignitates [5] Dei, en donde en estos momentos se encuentran refugiadas –las califica de imperatrices siue reginae por el carácter arquetípico de las mismas-, doce en total, número distinto al empleado en otros libros e incluso con algunas denominaciones diferentes, lo que obliga a esquematizar qué se esconde tras dichas palabras/concepto; he aquí las variantes empleadas solamente en los libros escritos en Messina:

Orden numérico

1

10

2

11

3

12

4

13

5

14

6

15

7

16

8

17

9

18

213.De compen. contem. [6]

I. Vnitas

Gloria

II. Repite

Bonitas

Magnitudo

Aeternitas

Potestas

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

214. Lib. de consolatione eremitae [7]

214a De con-solatione erem-tarum

Vnitas

--

Incarnatio

Generatio

MMaria

Productio

--

Resurrectio

Maioritas

--

Gloria

Substantia

--

Iudicium

Natura

--

Praedest./lib. artitri.

Creatio

---

uEucharis-tia

Nouitas

---

AAccidens

Perpe-tuatio

Matrimoniu.

220. Li. prop. bene intellig., diligere et possificare

IVnitas [8]

GGloria

--

II. Repite

BBonitas

EEssentia

--

MMagnitud

SSubstan-tia

AAeternitas

NNatura

--

PPotestas

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

221. Liber de medio naturali

--

GGloria

Diferen-tia

BBonitas

--

CConcor-dantia.

MMagnitu-do

CContrari-etas

AAeternitas/ Duratio

Principium

Potestas

--

Medium

Intellectus

--

Finis

Voluntas

--

Maioritas

Virtus

--

Aequalitas

Veritas

--

MMinoritas

222. Lib. de scient. perfecta

Vnificentia [9]

--

GGlorificentia

BBonifi-centia

MMagnifi-centia

AAeternifi-centia

Possifi-centia

Intelligen-tia

Volificentia

Virtuificentia

Verificentia

223. Lib. de inf. et ordinata potestate

Vnitas

GGloria

Bonitas

Simplici-tas

Magnitud

PPerfectio

Aeternitas

--

--

Potestas

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

225. Lib. de infini. esse

I. Vnitas

GGloria

--

II. Repite

BBonitas

--

--

Magnitud

Perfectio

--

A

AAeternitas

--

--

Potestas

Magis agere

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

226. Lib. de trinitate trini-tissima

Vnitas unissima

GGloria gloriosissima

BBonitas optima

--

MMagnitud maxima

PPerfectio perfectis-sima

AAeternitas eternalis.

Potestas potentiss.

Intellectus intellectis.

Voluntas uolissima

--

Veritas ueriss.

227. Lib. de sanctitate Dei [10]

I. Vnitas unissima

--

GGloria gloriosissima

III. Repite

BBonitas optima

--

MMagnitud maxima

--

Aeternitas eternalis-sima

Potestas potentes-sima

Intellectus intellecti-ssimus

Voluntas uolissima--

Virtus uirtuosi-ssima

Veritas uerissima.

228. Lib. de diuina unitate

--

---

GGloria gloriosissima

Bonitas optima

--

Magnitud maxima

Perfectio perfectis-sima

Aeternitas eternalis.

Potestas potentis-sima

Intellectus intellecti-ssimus

Voluntas uolissima

Virtus uirtuosi

Veritas uerissi.

229. Lib. de inuen-tione Dei

Vnitas

GGloria

--

BBonitas

SSimple-citas

MMagnitud

PPerfectio

AAeternitas

Potestas

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

220. Liber de quinque prae-dicabilibus et decem praedi-camentis

--

--

--

Bonitas

--

--

Magnitu-do

Perfectio

--

AAeternitas

--

Potestas

--

Intellectus

--

Voluntas

--

Virtus

Veritas

233. Lib. de creatione

--

Gloria

Bonitas

--

Magnitud

PPerfectio

Aeternitas

Potestas

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

235. Lib. de potestate pura

-

GGloria

--

Bonitas

Sancti-tas

Magnitud

PPerfectio

AAeternitas

--

Intellectus

Voluntas

Virtus

Veritas

236. Lib. de intelligere Dei [11]

Vnitas

GGloria

III. Repite

Bonitas

--

Magnitud

--

Aeternitas

--

--

Potestas

--

Intellectu

--

Voluntas

Virtus

Veritas

238. Lib. de diuina uoluntate infinita et ordin.

Voluntas

VVnitas

GGloria

VV-VI: Repite

-

Bonitas

Sanctita

-

Magnitud

Perfectio

-

Aeternitas

-

--

Potestas

--

--

Intellectus

--

--

--

--

--

Virtus

--

--

Veritas

--

239. Liber de Deo maiore et Deo minore

Vnitas/ Quantitas

GGloria/ Substantia

Bonitas/ Qualitas

Magnitu/Relatio

Aeternita/Actio

Potestas/

Passio

Intellectus/Habitus

Voluntas/Situs

Virtus/ Tempus

Veritas/Locus

240. Liber de affirmatione et negat.

Principia primitiva

--

--

Vnitas

GGloria

--

UVnitas

GGloria

Principi-um

Bonitas

--

--

BBonitas

--

MMedium

Magnitu-do

--

MMagnitu-do

FFinis

-

-

-

Aeternitas

--

Potestas

--

--

Potestas

--

Intellectus

--

--

--

Intellectus

Voluntas

--

--

Voluntas

--

Virtus

--

--

Virtus

--

Veritas

--

--

VVeritas

--

241. De iustitia Dei

--

V. Dist. [12]  

Vnitas

Gloria

--

Vnitas

Gloria

Bonitas

--

--

Bonitas

Iustitia

--

--

MMagnitu-do

Aeternitas

--

--

Aeternitas

Potestas

--

--

Potestas

Intellectus

--

--

Intellectus

Voluntas

--

--

Voluntas

Virtus

--

--

Virtus

Vritas

--

--

VVeritas

244. Liber de perfecto esse

Infinitum

VVnitas

GGloria

-

Bonitas

--

Magnitu-do

-

Aeternitas

-

Potestas

--Intellectus

--

Voluntas

--

Virtus

-

Varitas

245. L. de obie.  finito et infinito [13]

Vnitas

Gloria

-

IIV. Repite

Bonitas

Simple-citas

-

Magnitud

Perfectio

-

-

--

Potestas

Intellectus

Voluntas

Virtus

Varitas

246. Liber de memoria Dei

Vnitas

Gloria

Bonitas

Simpli-citas

Magnitud

Perfectio

Aeternitas

Potestas

--

--

Virtus

Veritas

247. L. de multiplicat. quae fit in essentia Dei…

Infinitas

Vnitas

Gloria

-

Bonitas

Simpli-citas

-

Magnitu-do

-

Aeternitas

--

Potestas

--

Intellectus

--

Voluntas

--

Virtus

-

Veritas

250. De ciuitate mundi

II.Caritas

II.   --

GGloria

III.

SSpes

BBonitas

----

FFides

MMagnitud

PPerfectio--

TTemperan

AAeternitas

----

Fortitudo

Potestas

Dominati

--

Prudentia

Intellectus

Iustitia

Misericor-dia

Iustitia

Voluntas

--

Gratia

--

Virtus

--

Humilitas

-

Veritas

-

PPietas

El sinnúmero de conceptos repetidos que arroja este esquema obliga al investigador a la búsqueda de la temática de las obras mesinenses: los temas no son muy variados y se organizan dentro de tres o cuatro coordenadas temáticas insistentes, lo que permite situar cada una de las obras y, particularmente, la 250. De ciuitate mundi en el nivel de intereses que durante esta visita a Sicilia ocupaban la mente de su autor:

obras

Deus

trinidad***

encarnación***

creación

varia

213. Liber de compendiosa contemplatione

--

***

***

--

--

214. Liber de consolatione eremitae

Est ergo ostensum Deum esse de necessitate (pról.)

--

--

--

--

215. Liber de definitionibus Dei

--

***

***

--

--

216. Liber de accidente et subst.

--

***

--

--

--

217. Liber de ente absoluto

--

***

***

--

--

218. Liber de actu maiori

--

***

***

--

--

219. Liber de diuinis dignitati. infinitis et benedit.

--

***

***

--

--

220. Liber propter bene intelligere, diligere et possifi.

--

***

***

--

--

221. Liber de medio naturali

--

--

--

--

Medium naturale:  Spiritus sanctus [14]

222. Liber de scientia perfecta

1. Diuina essentia

2. Diuina substan.

3. Diuina natura

4. Diuina trinitas

--

6. Incarnatio Dei

5. Creatio mundi

7. Resurrectio hominum

223. Liber de infinita et ordinata potestate

1. Diuina potestas

2. Diu. possificare

3. Diu. Possifican-tem.

4. Diu. Possi-ficatum

Quaestiones Dei

***

--

***

Creatio mundi

Resurrectio

224. Liber de minori loco ad maiorem

--

--

***

--

***

--

Probatio fidei per gradus comparationis

225. Liber de infinito esse

--

***

***

--

Per syllogismos

226. Liber de trinitate trinitissima

--

***

--

--

--

227. Liber de sanctitate Dei

--

***

***

--

Per gradum superlatiuum

228. Liber de diuina unitate [15]

Diuina unitas

***

--

--

Per gradum superlatiuum

229. Liber de inuentione Dei

--

--

Deus, actus purus

***

--

--

--

--

unissimans unissimatus unissimare

230. Liber de quinque praedicabilibus et decem praedicamentis

--

--

--

--

Quinque praedicabiles /Decem praedicamenta

231. De diuina natura

Diuina natura

--

--

--

--

232. Liber de essentia et esse Dei

Vnitas diuina

Conuersio dignitatum

Conuersio concretorum

Conuersio unientis et bonificantis

Conuersio unificati, bonificati

Conuersio actuum

Comunitas diuinae essentiae et diuinum esse

Numerus diuina-rum rationum

De ente absoluto: decem lumina

--

--

--

--

233. Liber de creatione

Diuina potestas, etc.

--

--

Creatio mundi per principia primitiva, uera et necessaria

--

234. Liber de concordantia et contrarietate

--

***

***

--

Per concordantiam et contrarietatem

235. Liber de potestate pura

Deus, actus purus

***

--

***

Creatio mundi

Resurrectio

Miracula

236. Liber de intelligere Dei

--

***

***

--

Per intellectum, uoluntatem, potestatem

237. Liber de uoluntate Dei infinita et ordinata

Perdida

--

--

--

--

238. Liber de diuina uoluntate infinita et ordinata

Deus est

Deus est unus

--

***

--

--

***

Mundus creatus et nouus

Principia/Correlatiui

Resurrectio

Angeli

Paradisus

Infernus

239. Liber de Deo maiore et minore

--

***

***

--

Eucharistia

240. Liber de affirmatione et negatione

Deus est

***

Cuestiones

***

Cuestiones

--

Syllogismi contra-dictorii + Cuestiones

241. Liber de iustitia Dei

--

***

--

***

Creatio mundi

Resurrectio

Paradisus / Infernus

242. Liber de fine et maioritate

--

***

***

--

--

243. Liber de uita diuina

--

***

--

--

--

244. Liber de perfecto esse

Deus est

***

--

***

Creatio mundi

Resurrectio

245. Liber de obiecto finito et infinito

2. Infinitas et aeternitas Dei

3. Undecim dignitates

--

4. De infinito et finito per undecim dignitates

--

1. Obiecta finita secundum sensum et imaginationem

5. Virtutes /  Peccata

246. Liber de memoria Dei

2. Memoria diuina

3. Voluntas diuina

5. Diuinae rationes

4. Diuina trinitas

--

--

1. Memoria hominis

247. Liber de multiplicatione, quae fit in essentia Dei per diuinam trinitatem

1. De baculo [fidei]

3. De albedine

5.Multiplicatio essentiae Dei per decem [16] dignitates

2. De cibo

4. Sex dimensio-nes. 5. De syllo-gismo demonstra-tiuo

6. Trinitas per decem dignitates: multiplicans, multiplicatus /multiplicabilis, multiplicare

7. Differentia diuinarum personarum

--

--

--

248. Liber de perseitate Dei

Decem dignitates

--

--

--

--

249. De ostensione, per quam fides catolica est probabilis atque demonstrabilis

--

--

--

--

Cedula con máximas sobre la defensa de la fe

250. De ciuitate Dei

Dignitates Dei

--

--

--

mundus, caro et diabolus

Virtudes teologales

Virtudes cardinales

Virtudes reparadoras

Totales

17 obras

27 obras

10 obras

7 obras

Resurrectio: 6 obras

Angeli: 1 obra

Paradisus: 2 obras

Infernus: 2 obras

            Los resultados indican claramente los objetivos de Ramon Llull, que por orden de mayor a menor demuestran una preocupación por el dogma trinitario principalmente, por el conocimiento teológico, quedando en un segundo plano el tema de la encarnación y creación, y todo ello con una clara finalidad moral y escatológica.

            A continuación, es introducido en escena el propio Ramon Llull en tercera persona, que, llegado cerca del aula, alcanza escuchar los magnos clamores et fletus… que las mensajeras –caritas, spes, fides, temperantia, fortitudo cordis, prudentia et iustitia- de las dignitates hacían en esa especial reunión habida en el aula magna, a su regreso de la ciuitas mundi, a la que habían sido enviadas para gobernar y ordenar, y de la que habían salido expulsadas, cuando en realidad habían recibido el mensaje de expulsar de la ciudad a los septem peccata mortalia: auaritia, gula, luxuria, superbia, accidia, inuidia et ira. [17] Sin embargo, no son ellos los que han expulsado a las mensajeras, sino el denominador común a todas ellas, formado por el mundus, caro et diabolus. [18] En el momento en que Ramon Llull entra en el aula, empieza su exposición la caritas.

            Discurso. [19] Finalizado el prólogo, el cuerpo del tratado está distribuido en tres grandes partes: discursos y alegaciones de las tres virtudes teologales y de las cuatro virtudes cardinales; la segunda parte comprende los dieciséis discursos de las dieciséis dignitates, y hay una tercera parte consistente en los discursos de la misericordia, gratia, humilitas y pietas divinas; sigue la conclusión, una vez escuchados todos los alegatos contra la ciuitas mundi, en la que se espera la sentencia: condena o salvación de la ciuitas mundi. Sin embargo, la decisión última se deja en manos de la Iustitia diuina, por tratarse de la uirtus uirtutum.

            Los veintitrés discursos en total tienen una similar y variable estructura:

            1. Los discursos de les siete virtudes comprenden las siguientes partes: autodefinición de cada virtud oradora u orador, acusación contra la ciuitas mundi, argumentación, ejemplo.

2.             2. Los discursos de las doce dignitates son más complejos, y constituyen la materia del consilium: autodefinición de cada oradora, argumentación sobre la base de los adjetivos apropiados a cada una en grado superlativo y en sus tres grados correlativos (causativo, posible y activo), petición a la iustitia diuina de un castigo para la ciuitas mundi.

3.             3. Los discursos de las cuatro virtudes “reparadoras”, por llamarlas de algún modo, mantienen la misma estructura de los discursos de las dignitates, pero añaden la petición de perdón para la ciuitas mundi.

            Sin embargo, el tratado finaliza con una sentencia sobre la ciuitas mundi dictada corporativamente por las dignitates, pero con la aprobación particular de la Iustitia, que cierra el documento con las palabras propias de un notario real.

            Todo el desarrollo del tratado adopta una forma dialogada, algo nada nuevo en Ramon Llull, y mucho menos en la literatura anterior: quizás en ello radique la fuente de su hermenéutica (antropomorfismo absoluto).

A.     Hablan las virtudes teologales (en estilo directo)

            1. Caritas: [20] es la uirtus siue habitus por el que la voluntad humana ama a Dios y a su prójimo, pero ella se lamenta de que, en la ciuitas, sólo haya falsi amatores, justificando su actuación “porque hice lo que pude” y solicitando que se destruyan los peccata mortalia. A continuación, el ejemplo como elemento demostrativo en la causa: se trata de ejemplificar en la conducta de un homo multum auarus el pecado contrario a la naturaleza de la virtud, el de la avaricia, pero no sólo la avaricia para con el prójimo, sino también para con Dios, pues el avaro quiere amar a Dios para obtener honorabilidad ante la sociedad y para evitar la pena eterna, con lo cual se sitúa fuera de sus obligaciones (= ius) para con la divinitat, que no son más que amarla por ella misma, y no por si mismo, con lo cual se convierte en un iniuriosus (in + ius), de manera que la caritas tiene dos oponentes de niveles ontológicos dispares, el de la avaricia frente a los hombres, y el de la injuria frente a Dios.

2. Spes: [21] es la uirtus siue habitus que impetra de Dios omnia illa bona terrena siue spiritualia que precisan los hombres para servir a Dios, pero añade que éstos buscan la vana gloria conducidos por el mundus, diabolus et caro, y ante la muerte cadunt in desperationem; añade, además, que no ha suplicado por los judíos y sarracenos porque niegan entidades divinas y afirman las que no tiene Dios. El ejemplo que llega a continuación visualiza dos soldados: uno, justo, el otro, superbiosus, falsus et iniuriosus, rasgos que definen el pecado contrario a la spes.

3. Fides: [22] es el habitus mediante el cual el intellectus entiende las verdades sobre Dios, [23] como dice el profeta Isaías (nisi credideritis, non intelligetis, 7, 9), y lamenta que es pauper (paucos amicos habeo), macra (desidero quod non habeo), pallida (indigeo iustitia et deuotione in pluribus hominibus), argumentando que los hombres son iniuriosi, porque aman sus cosas pero no a ella, y son accidiosi, porque son negligentes a la hora de predicar a los infieles. El ejemplo ilustra la figura de un prelado acidioso y avaro que condena el esfuerzo que un christianus hizo para aprender árabe e ir a predicar a los infieles exponiendo incluso su vida. [24] La accidia, pues, hace odiar las cosas buenas y amar los males del prójimo, porque es lenta para acercarse al fin por el qual el hombre ha sido creado: tota ciuitas in malo statu et perverso existit.

B. Hablan las virtudes cardinales (en estilo directo)

            1. Temperantia: [25] es un habitus que tiende a una doble sanidad, la del cuerpo y la del alma, y su fundamento es la iustitia, por la cual están atemperados el intelligere, amare et recolere, habida cuenta de que el objeto de su saber es el Dominus iustitiae; los hombres, pues, de la ciuitas mundi prefieren la gula. El ejemplo sobre un hombre intemperante en la comida convoca a más vicios: el latrocinio o iniuria, la inuidia et… ira, además de la tristitia, cuando no tiene nada para comer.

            2. Fortitudo cordis: [26] es un habitus moralis, porque da la fuerza a la voluntad –como el intelecto recibe la fuerza de la fe- para adquirir las virtudes y evitar los pecados y porque asume las potencialidades de las otras tres virtudes cardinales y de las tres virtudes teologales, ante la prepotencia de los ciues ciuitatis mundi, que prefieren los cinco sentidos y el imaginari al ratiocinari. El ejemplo subsiguiente expone la conducta de un lujurioso que es ciego a las operaciones de la castidad, que son algo visible, mientras se obceca por las acciones lujuriosas que, a pesar de su negatividad, son también visibles.

            3. Prudentia: [27] es un habitus que asume las cuatro causas, la materialis, que es la propia virtud, la formalis o los signa propios de la virtud, la efficiens, que es el hombre prudente, y la finalis, que es Dios. Se da el caso que la imprudentia desvía la ciuitas mundi del fin por el cual fue creada: tota ciuitas est in periculo perditionis. Aun más, la prudentia prefiere más ser intelligibilis que credibilis, porque por el intelligere puede elegir el bien y evitar el mal; en cambio, la imprudentia es todo lo contrario, y así puede engañar a los hombres, y todavía más porque es aliada de la inuidia que, a su vez, es enemiga de la iustitia.

            4. Iustitia: [28] es el habitus que implica también las cuatro causas, la iustitia, el homo iustus, operaciones quae fiunt iuste y Deus. Su contrario es la iniuria que in ciuitate mundi est regina y la que impele a los jueces a juzgar per intelligere, cuando la iustitia procede per credere. El ejemplo habla de un juez injusto, non uerus… iratus, que sujeta su intelecto con la ira, y aliado de la iniuria, con lo cual no podrá entender al justo, sino al injusto.

            En la conclusión del parlamento de la iustitia, que, como todas las que le han precedido en el uso de la palabra, pide un consilium  a las dignitates diuinae, se halla la idea nuclear de todo el tratado, al recordarles que la ciuitas mundi, quae ciuitas est effectus earum, est in periculo perditionis. Efectivamente, las dignitates deben pensar que la ciudad es obra de sus propias manos (effectus earum), no de las virtudes que actuan a nivel de los humanos: aquí queda interrumpido el pensamiento, y Ramon Llull ha conseguido incrementar el dramatismo al dejar en suspenso la resolución o consilium mediante esta sibilina acusación por parte de la iustitia.

            En realidad las dignitates estan de acuerdo en tener un consilium para estudiar las causas por las cuales la ciuitas est in perverso statu, y poder tomar así una determinación definitiva. La Bonitas se anticipa a primar la actividad del intelecto, pues cuanto más los hombres entiendan qué cosa es el bonum “tanto más el intelecto humano estará dispuesto a iluminar la voluntad humana, para que la ame sobre todas las cosas”, y pide que cada dignitas se defina, para que las virtudes puedan ir a contarlo a los hombres, y éstos abandonen los pecados y practiquen las virtudes. Para proceder de una manera objectiva y segura, las dignitates ruegan a la Bonitas que empieze ella primero, pero que proceda mediante silogismos verdaderos y demostrativos, es decir que de unas proposiciones máximas irrefutables (maximas per se notas) se genere una proposición máxima menor, porque de ellas se concluirá verazmente y demostrativamente. [29]

            C. Hablan las dignitates Dei (en estilo directo)

            1. Diuina Bonitas [30]

            El esquema de las intervenciones de las dignitates será muy distinto al de las virtudes, puesto que proceden silogísticamente, de la manera siguiente:

            Silogismo vero:

            Bonitas est bonitas optima, cum qua Deus est bonus optimus;
            cum nulla alia bonitate autem Deus est bonus optimus.

            O bien por conversión de sujeto y predicado:

            Ego bonitas optima sum Deus optimus,
            Deus optimus est bonitas optima.

            Que queda demostrado por la aplicación de las acciones correlativas causantes, causadas y la de causar, resultando un silogismo demostrativo:

            Quidquid est bonitas optima est optimans [causante], optimatus [causado], optimare [causar, entendido como medio entre los dos].

            Deus est bonitas optima,
            Ergo Deus est optimans, optimatus, optimare.

            Así, pues, los hombres podrán conocer la Bonitas tanto por su actuación intrínseca (optimans, optimare) como por su existencia (optimatus). Sin embargo, cabe añadir a la conversión y a los correlativos la idea de causa/effectus:

            Omnis bonitas optima est digna quod sit causa optima.
            Deus est bonitas optima,
            Ergo Deus est dignus quod sit causa optima.

            Y no puede haber causa óptima sin efecto óptimo, es decir sin criatura:
            [Deus est dignus quod sit causa optima, ex qua fit effectus optimus],
            [nullus effectus optimus est quid melius quam homo],
            [Ergo] Deus est homo, homo est Deus.

            Al final, la Bonitas reconoce la ciuitas mundi como mea ciuitas, [31] perturbada por los pecados, y por eso pide a su hermana la Iustitia que decida si la ciudad debe ser condenada.

            2. Diuina Magnitudo [32]

            La Magnitudo se declara también como única, pues de haber infinitas magnitudines una limitaría la otra i se perdería la infinitas, lo cual es imposible. En cambio la conversión con la divina Bonitas es infinita:

            Bonitas optima est magnitudo maxima,
            Magnitudo maxima est bonitas optima.